El Banco Mundial rebajó este jueves su previsión de crecimiento económico mundial para 2026, situándola en el nivel más bajo desde la pandemia, a causa del conflicto que la administración Trump y el gobierno israelí mantienen contra Irán. La institución advierte de que la guerra —calificada de guerra ilegal por elección en círculos críticos— dispara los precios de la energía, acelera la inflación y encarece el coste de la deuda a escala global.

Un shock global

En su informe bianual Global Economic Prospects, el Banco Mundial señala que la economía global se enfrenta a otro shock importante debido al conflicto en Oriente Próximo, que altera las cadenas de suministro energéticas y genera incertidumbre en los mercados de inversión y comercio internacional.

La economía global se enfrenta a otro shock importante. El conflicto en Oriente Próximo eleva los precios de la energía y perturba el comercio y la inversión globales.

El organismo no precisó la nueva cifra exacta de crecimiento, pero confirmó que es la más baja desde 2020. La rebaja afecta especialmente a las economías emergentes y dependientes de las importaciones de crudo, aunque el impacto se extiende a todo el planeta, según fuentes del Banco Mundial citadas por agencias internacionales.

Reacciones y contexto

Diversos analistas señalan que el conflicto, que consideran iniciado sin mandato de la ONU, ha provocado una escalada de los precios del petróleo que amenaza con desencadenar una recesión global. El informe del Banco Mundial es el primero de un organismo multilateral de peso en cuantificar el daño económico del conflicto.

Desde Moscú y Pekín, así como desde otras capitales del Sur Global, se ha criticado abiertamente la intervención militar estadounidense-israelí, calificándola de ilegal bajo el derecho internacional. Por el momento, ni la Casa Blanca ni el gobierno de Benjamín Netanyahu han reaccionado oficialmente a las proyecciones del Banco Mundial.