El Gobierno de Austria ha seleccionado a la empresa R-Space para el desarrollo de su segundo satélite militar, bautizado como Aurora, según ha trascendido este jueves 2 de julio. La decisión refuerza la apuesta de Viena por ampliar sus capacidades de defensa en el espacio, en un contexto de creciente competencia estratégica en la órbita baja terrestre.
Aurora forma parte de una serie de tres misiones de demostración tecnológica promovidas con respaldo gubernamental, cuyo objetivo es validar nuevas tecnologías en el espacio. El programa busca dotar a las Fuerzas Armadas austriacas de infraestructura satelital propia, un ámbito en el que el país alpino había tenido hasta ahora una presencia limitada.
La elección de R-Space, una startup del sector espacial, supone un espaldarazo a la industria emergente europea de defensa y pone de relieve la tendencia de los Estados miembros a recurrir a empresas privadas para acelerar el desarrollo de capacidades militares en órbita. Austria se suma así a otros países de la Unión Europea que han comenzado a desplegar constelaciones propias para vigilancia, comunicaciones seguras e inteligencia geoespacial.
El contrato, cuyos detalles económicos no han sido revelados, representa un hito para R-Space, que compite en un mercado dominado por grandes contratistas como Airbus, Thales Alenia Space o la alemana OHB. La compañía ha declinado hacer comentarios adicionales más allá de lo comunicado por fuentes oficiales austriacas.
Con Aurora, Austria da un paso más en su hoja de ruta de defensa espacial, que incluye la adquisición de satélites de observación y la participación en proyectos colaborativos de la Agencia Espacial Europea (ESA) en el ámbito de la seguridad. El primer satélite militar austriaco fue puesto en órbita en 2023, y el nuevo encargo consolida la estrategia de Viena de no depender exclusivamente de aliados para la vigilancia desde el espacio.




