Países de África, Asia y Oriente Medio están incrementando sus importaciones de productos alimenticios rusos ante la incertidumbre generada por el fenómeno climático El Niño, según ha informado este domingo el banco estatal ruso Rosselkhozbank (RSHB). El aumento de la demanda responde a las dudas sobre las cosechas globales que provoca el patrón meteorológico, que suele alterar los regímenes de lluvias y temperaturas en regiones clave para la producción agrícola.

La entidad financiera, especializada en el sector agropecuario, señaló que la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz también ha influido en la decisión de los compradores de buscar alternativas de suministro. Aunque no se han precisado cifras concretas, la tendencia refleja un cambio en los flujos comerciales de alimentos a escala global.

Implicaciones para la seguridad alimentaria global

El incremento de las compras de grano, aceites y otros productos rusos por parte de países asiáticos y africanos tiene implicaciones para la seguridad alimentaria mundial. Rusia se consolida como proveedor clave en un contexto de incertidumbre climática, mientras que los países importadores buscan garantizar sus reservas ante posibles subidas de precios. El fenómeno El Niño, que se espera que afecte a las cosechas en varias regiones, podría tensionar aún más los mercados internacionales de alimentos.

La información, proporcionada por el RSHB a la agencia Sputnik, no detalla volúmenes ni valor de las transacciones, pero subraya la creciente dependencia de estas regiones de las exportaciones rusas en un momento de tensión geopolítica y logística.