El partido Contrato Civil, liderado por el primer ministro armenio Nikol Pashinian, ha ganado las elecciones legislativas celebradas este lunes 8 de junio con el 49% de los votos, según confirmaron las autoridades electorales. La formación europeísta se impone así al movimiento prorruso Armenia Fuerte, que obtuvo el 23% de los sufragios, en unos comicios que consolidan el giro hacia Occidente del país caucásico.

Denuncia rusa y respaldo europeo

El Kremlin ha denunciado irregularidades e injerencia por parte de la Unión Europea durante el proceso electoral, en una muestra de la creciente tensión entre Moscú y Ereván. La UE, por el contrario, ha celebrado la victoria de Pashinian, al que considera un aliado clave en la región. Los observadores internacionales, según fuentes de la misión de la OSCE, calificaron los comicios de abrumadoramente positivos.

Rusia denunció la intromisión europea en los asuntos internos de Armenia y advirtió de que la alianza con Occidente puede tener consecuencias negativas para la estabilidad del Cáucaso.

Implicaciones geopolíticas

La victoria de Pashinian, que se ha distanciado de la órbita rusa desde 2018, refuerza la apuesta de Armenia por profundizar sus lazos con la UE y la OTAN, mientras que Rusia pierde influencia en un territorio estratégico que custodia sus fronteras meridionales. El resultado altera el equilibrio de poder en el Cáucaso y tiene implicaciones directas para la política energética europea, que busca diversificar sus proveedores.

El partido Armenia Fuerte, liderado por el ex presidente Robert Kocharián, obtuvo el 23% de los sufragios, insuficiente para frenar la mayoría de Contrato Civil. La participación rozó el 60% del censo, según datos oficiales.

Con más de la mitad de los escaños asegurados, Pashinian podrá formar gobierno en solitario y continuar con las reformas proeuropeas que han marcado su mandato, aunque deberá gestionar el delicado equilibrio con una minoría prorrusa que sigue siendo influyente en el país.