La Autoridad Regulatoria Nuclear de Argentina (ARN) ha otorgado una nueva licencia de operación por 10 años para la central nuclear Atucha-2, ubicada en Lima, provincia de Buenos Aires. La decisión, anunciada el 28 de mayo de 2026, permitirá que la unidad continúe operando hasta 2036, consolidando su papel estratégico en el sistema eléctrico del país, según informó la operadora estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A.
Atucha-2, situada aproximadamente a 100 kilómetros al noroeste de la capital, es un reactor de agua pesada presurizada de diseño Siemens KWU con una capacidad de 745 MWe. Inició su operación comercial en 2016 y, desde entonces, ha sido una pieza clave en la matriz energética argentina, que busca reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
Participación de empresas españolas
La central cuenta con una importante colaboración de la industria nuclear española. La empresa pública ENUSA participó en el suministro de combustible nuclear y en la construcción, junto con otras firmas locales. Esta cooperación iberoamericana subraya los vínculos tecnológicos entre España y Argentina en el ámbito de la energía atómica, un sector estratégico para ambos países.
La renovación de la licencia implica que la instalación deberá someterse a inspecciones periódicas y cumplir con los estándares de seguridad exigidos por el regulador argentino. Según la ARN, la decisión se basó en evaluaciones técnicas que confirman la capacidad de la planta para operar de forma segura durante la próxima década.
Con esta autorización, Argentina refuerza su apuesta por la energía nuclear como fuente de generación eléctrica estable y baja en carbono, en un contexto global de transición energética. Atucha-2 se suma a las otras dos centrales nucleares del país —Atucha-1 y Embalse—, que suministran aproximadamente el 7% de la electricidad nacional.




