Argelia y Mali han reanudado sus relaciones diplomáticas tras quince meses de ruptura, según anunció este viernes el Ministerio de Asuntos Exteriores argelino. La normalización incluye la reapertura mutua de los espacios aéreos, cerrados desde que las tensiones bilaterales alcanzaron su punto más alto en 2025.
El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, ordenó el regreso a Bamako de Kamal Retieb como embajador extraordinario y plenipotenciario, un gesto que simboliza el fin de la crisis diplomática. Por su parte, el Gobierno de Mali también ha dispuesto el retorno de su representante diplomático a Argel.
Un conflicto que se agravó con la junta maliense
La ruptura se produjo cuando la junta militar que gobierna Mali desde los golpes de Estado de 2020 y 2021 endureció su postura frente a Argelia. Las diferencias se centraron en la mediación argelina en el conflicto del norte de Mali y en las acusaciones de injerencia por parte de Bamako. Desde entonces, los dos países habían mantenido una relación prácticamente congelada.
El restablecimiento de los lazos responde al interés común por reforzar la cooperación en seguridad y lucha contra el terrorismo en la región del Sahel, una de las zonas más inestables del continente africano. Argelia y Mali comparten una extensa frontera y ambos son actores clave en la estrategia antiterrorista regional.
Implicaciones para la seguridad regional
La reapertura de los espacios aéreos permitirá retomar los vuelos comerciales y facilitará la cooperación militar y de inteligencia, especialmente en el combate contra grupos yihadistas afiliados a Estado Islámico y Al Qaeda que operan en la región. Además, la normalización diplomática reduce la influencia de actores externos, como Francia y Marruecos, que han buscado aumentar su presencia en el Sahel durante la crisis.
Para España, la evolución del Sahel es un asunto prioritario, ya que la inestabilidad en la región impacta directamente en los flujos migratorios hacia las costas españolas y en la seguridad de sus intereses en el norte de África. El acuerdo entre Argelia y Mali supone, por tanto, una noticia positiva para los intereses estratégicos españoles en la zona.




