El ministro del Interior de Argelia, Saïd Sayoud, inició este lunes una visita oficial de dos días a París, la primera de un alto cargo argelino desde el estallido de la crisis bilateral en julio de 2024. El desplazamiento, calificado por fuentes diplomáticas como un «signal important» del calentamiento de relaciones, busca fortalecer la cooperación en seguridad y gestión migratoria, dos de los ejes más tensos entre ambos países en los últimos años.

La visita de Sayoud se produce tras meses de contactos discretos y gestos mutuos para recomponer una relación que se deterioró gravemente por el giro de la posición francesa sobre el Sáhara Occidental y las restricciones a la movilidad de ciudadanos argelinos. Argelia retiró a su embajador en París en el verano de 2024, y desde entonces los canales diplomáticos habían permanecido prácticamente congelados.

Cooperación en seguridad y migraciones

Según el comunicado conjunto emitido por los ministerios del Interior de ambos países, la agenda de Sayoud incluye reuniones con su homólogo francés, Bruno Retailleau, y con responsables de la Prefectura de Policía de París. El objetivo declarado es «restablecer la confianza y coordinar la lucha contra el terrorismo, el crimen organizado y los flujos migratorios irregulares».

Francia mantiene una comunidad argelina de más de un millón de personas y las expulsiones de inmigrantes en situación irregular han sido uno de los principales focos de fricción. Argelia exige que se respeten los acuerdos consulares de 1968, que otorgan un estatuto especial a sus ciudadanos en Francia.

La visita de Sayoud es la primera de alto nivel desde el viaje a Argel del presidente francés, Emmanuel Macron, en agosto de 2022, que no logró frenar el deterioro. Analistas consultados por la prensa francesa señalan que el deshielo responde también al interés mutuo por coordinar posturas ante la crisis en el Sahel y por no quedar desplazados en el nuevo tablero energético mediterráneo, donde Argelia es un proveedor clave de gas para Europa.

Las conversaciones prevén abordar la renovación de los permisos de residencia para la diáspora y la reapertura de la línea aérea directa entre Argel y París, suspendida parcialmente durante la crisis. Fuentes argelinas indicaron que el encuentro podría allanar el camino para una futura visita del presidente Abdelmadjid Tebboune a Francia, aún sin fecha.

La visita de Sayoud coincide con la semana en que se cumple el segundo aniversario de la crisis diplomática, y tanto Argel como París han evitado hacer declaraciones públicas que puedan enturbiar el clima de distensión. «Es un primer paso, pero el camino está lleno de obstáculos», resumió un diplomático europeo en Argel.