El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, ha anunciado este lunes que su homólogo argelino, Saïd Sayoud, viajará a París «en los próximos días». El anuncio supone un primer gesto de distensión tras meses de crisis diplomática entre ambos países y abre la puerta a una posible normalización de las relaciones bilaterales.
Nuñez ha calificado la visita como «un signal très positif», según declaraciones recogidas este 17 de mayo. La reunión se produce después de un prolongado distanciamiento que ha afectado a múltiples ámbitos de la cooperación bilateral, desde la seguridad hasta los intercambios económicos.
Un deshielo con repercusiones en el Magreb
La crisis entre Argel y París se remonta a finales de 2025, cuando Argelia retiró a su embajador en Francia tras unas polémicas declaraciones del presidente Emmanuel Macron sobre el Sáhara Occidental. Desde entonces, las relaciones se han mantenido en un mínimo histórico, con varios episodios de tensión que han incluido la expulsión mutua de diplomáticos y el bloqueo de acuerdos de cooperación en materia migratoria.
La visita de Sayoud, la primera de un miembro del Gobierno argelino a Francia desde el inicio de la crisis, se interpreta como una señal de que ambas partes buscan retomar el diálogo al más alto nivel. El encuentro se centrará previsiblemente en la cooperación en seguridad y lucha antiterrorista, así como en la gestión de los flujos migratorios en el Mediterráneo.
La normalización de las relaciones franco-argelinas tiene implicaciones directas para la política exterior española, que mantiene un delicado equilibrio entre el respaldo a la posición marroquí en el Sáhara y la necesidad de mantener una relación fluida con Argelia, principal proveedor de gas argelino a España.
El anuncio de la visita se produce en un contexto de intensa actividad diplomática en la región, con el enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental tratando de reactivar las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, respaldado por Argelia.




