El Ministerio de Defensa de Argelia ha anunciado la reapertura total de su espacio aéreo a la aviación maliense a partir de este viernes 10 de julio de 2026. La medida, comunicada mediante un comunicado oficial, supone un giro en las relaciones bilaterales tras un período de tensiones que afectó la conectividad aérea entre ambos países.
Según la nota difundida por el Ministerio argelino, la decisión responde a la voluntad de restablecer la cooperación en materia de seguridad y tránsito aéreo. La reapertura del espacio aéreo podría tener implicaciones en la dinámica regional del Sahel, una zona en la que Argelia y Malí comparten intereses estratégicos frente a la amenaza yihadista y los flujos migratorios.
Contexto regional y equilibrios en el Sahel
Malí, gobernado por una junta militar desde 2020, había visto restringido su acceso al espacio aéreo argelino en el marco de las tensiones diplomáticas derivadas de la crisis política en el país subsahariano. Argelia, por su parte, ha mantenido un papel de mediador en la región, aunque las relaciones con Bamako se enfriaron tras el golpe de Estado y la posterior expulsión de las fuerzas francesas.
La reapertura se produce sin condiciones previas conocidas y abre la puerta a una posible normalización de los vínculos bilaterales. El anuncio no incluye detalles sobre posibles acuerdos paralelos ni sobre el impacto en las operaciones de las fuerzas de seguridad de ambos países.
Para España, la evolución de la situación en el Sahel es relevante por su proximidad geográfica y por las rutas migratorias hacia Canarias. La reapertura del espacio aéreo entre Argel y Bamako podría facilitar la coordinación contra redes de tráfico de personas y grupos armados que operan en la región.




