El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, ha puesto en marcha una estrategia para recuperar la influencia que Argelia ha ido perdiendo en los últimos años en el Sahel, especialmente en Mali, según analistas regionales. La iniciativa busca contrarrestar el avance de Marruecos y de otros actores como Francia y Rusia en una región estratégica para la seguridad y los intereses económicos argelinos.

Un declive progresivo

Durante décadas, Argelia mantuvo un papel predominante al sur de sus fronteras, mediando en conflictos y apoyando a grupos tuareg en Mali. Sin embargo, esa influencia se ha erosionado. La crisis política interna, la competencia marroquí —que ha reforzado sus lazos con países subsaharianos— y la presencia creciente de potencias externas han debilitado la posición de Argel. Según fuentes cercanas al Gobierno argelino, Tebboune ha ordenado una ofensiva diplomática y económica para revertir esta tendencia.

Reconquista del continente

La ofensiva, que comenzó a finales de 2025, incluye visitas de alto nivel a países del Sahel, reactivación de acuerdos comerciales y un aumento de la cooperación en seguridad. Tebboune ha priorizado Mali, Níger y Chad, naciones donde Argelia había perdido presencia frente a Marruecos, que ha firmado acuerdos pesqueros, agrícolas y de infraestructuras. Argel también busca contrarrestar la influencia rusa, materializada en la presencia del grupo Wagner en varios países de la región.

El entorno de Tebboune considera que recuperar el liderazgo en el Sahel es vital para la seguridad nacional argelina, ante el riesgo de expansión del terrorismo y el crimen organizado. Además, la presión demográfica y económica interna empuja a buscar nuevos socios comerciales en África, según explicó un analista argelino al medio Jeune Afrique.

La estrategia llega en un momento de tensión con Marruecos, que ha intensificado su activismo en África Occidental, compitiendo directamente por la influencia en el Sahel. Para Tebboune, la reconquista del continente es también una forma de frenar el cerco diplomático que Rabat ha tejido en torno a Argel.