El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, ha rendido homenaje al antiguo emir de Qatar, Cheikh Hamad Ben Khalifa Al Thani, fallecido este domingo 12 de julio a los 74 años. La muerte del que fuera gobernante del emirato del Golfo de 1995 a 2013 fue anunciada por la oficina del emir actual, Tamim bin Hamad Al Thani.
En sus declaraciones, Tebboune destacó que el emir difunto «amaba Argelia», subrayando los estrechos lazos históricos y personales entre ambas personalidades. La relación entre Argel y Doha ha sido tradicionalmente sólida, con Qatar desempeñando un papel mediador en crisis regionales y manteniendo una posición favorable al Frente Polisario en el conflicto del Sáhara Occidental, en sintonía con Argelia.
Relevancia geopolítica para el Magreb y España
El fallecimiento de Hamad bin Jalifa se produce en un momento de tensión entre Argelia y Marruecos, donde el apoyo qatarí a las posiciones argelinas es un factor estratégico. Para España, la evolución de la política exterior de Qatar hacia el Magreb tiene implicaciones directas en áreas como las relaciones energéticas (gas natural licuado, del que Qatar es gran productor), la gestión de los flujos migratorios hacia Canarias y la posición de la UE en el conflicto del Sáhara.
Tebboune afirmó que el antiguo emir «amaba Argelia», en un mensaje que refuerza la alianza argelino-qatarí.
La muerte del exemir abre interrogantes sobre la continuidad de la política exterior del emirato, aunque el actual emir, Tamim, ha mantenido el legado de su padre en cuanto a independencia diplomática y mediación internacional. Analistas regionales consideran que la relación privilegiada con Argelia, clave para la estabilidad magrebí, podría reforzarse en los próximos meses.




