El régimen argelino ha destituido al general Hassan, jefe de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI), apenas unos meses después de su nombramiento. Según ha trascendido, el relevo se produjo el 20 de mayo de 2026 y ha sido confirmado por fuentes próximas al Ministerio del Interior. El general Hassan, cuyo nombre completo no ha trascendido oficialmente, se convierte en el último de una serie de altos cargos de la seguridad argelina en ser cesados de forma abrupta en los últimos años.
La DGSI, responsable de la seguridad interior del país y del control de la disidencia, es uno de los pilares del sistema de poder en Argelia. Su cúpula suele estar sujeta a luchas internas entre facciones del Ejército y los servicios de inteligencia. Según fuentes diplomáticas citadas por medios magrebíes, el cese del general Hassan se enmarca en una pugna por el control de los aparatos de seguridad de cara a la sucesión del presidente Abdelmadjid Tebboune, cuya salud ha sido motivo de especulación recurrente.
La prensa argelina ha subrayado la inestabilidad del puesto: «El sillón de jefe de la DGSI es decididamente un asiento eyectable», señala un análisis publicado este miércoles. Predecesores como Abdelkader Aït-Ouarabi, destituido en 2024, o Mohamed Larbi, apartado en 2023, corrieron una suerte similar. La falta de explicaciones oficiales sobre los motivos del cese alimenta las especulaciones sobre la existencia de profundas divisiones en la cúpula militar argelina.
Contrariamente a lo que ocurría en la era del presidente Abdelaziz Bouteflika, cuando los jefes de seguridad permanecían años en el puesto, la última década ha registrado una rotación acelerada. El general Omar, que dirigió el departamento de contrainteligencia hasta 2022, fue arrestado por corrupción, un caso que evidenció las tensiones entre el Estado Mayor y la presidencia.
El relevo en la DGSI llega en un contexto de creciente presión social en Argelia, con protestas esporádicas por la carestía de la vida y la falta de libertades. La comunidad internacional, y en particular la Unión Europea, sigue con atención los movimientos en la cúpula de seguridad de uno de los principales competidores estratégicos de España en el Magreb, especialmente en los ámbitos energético y de control migratorio.
Hasta el momento, ni la Presidencia argelina ni el Ministerio del Interior han emitido comunicado oficial sobre la destitución. Se espera que en los próximos días se nombre un sustituto, que se convertirá en el cuarto jefe de la DGSI en menos de cinco años.




