La ministra de Cultura argelina, Malika Bendouda, ha dado instrucciones firmes al comité de lectura y seguimiento del Salón Internacional del Libro de Argel (SILA) de cara a su 29.ª edición, que se celebra entre finales de septiembre y principios de octubre. La titular del departamento cultural instó a los miembros del comité a evitar «abusos ni doble rasero» en la selección de participantes.

La decisión se enmarca en el contexto de reforzamiento de la soberanía cultural que impulsa Argelia, en un escenario de creciente rivalidad con Marruecos y Francia por la influencia en el Magreb. El SILA, uno de los encuentros literarios más importantes de África y el mundo árabe, congrega cada año a editoriales, autores y gestores culturales de diversos países.

La ministra subrayó que el comité debe velar por «la transparencia» y la «equidad» en la selección, en una línea de política cultural que el Gobierno argelino ha endurecido desde 2022, con controles más estrictos sobre el contenido de las obras y la participación de autores extranjeros. En ediciones recientes se ha denunciado la exclusión de autores marroquíes y de editoriales vinculadas a Francia.

Argelia ve en el SILA un instrumento de proyección cultural frente a sus competidores. «Ni abus, ni double standard», declaró Bendouda al referirse a los criterios que deben aplicarse, según fuentes del Ministerio de Cultura. La tensión con Marruecos se ha intensificado desde la ruptura de relaciones diplomáticas en 2021, mientras que con Francia persisten desencuentros por la memoria colonial y la influencia en la región.

El reforzamiento de los filtros culturales argelinos podría afectar a la presencia de editoriales y autores españoles, tradicionalmente bien recibidos en el SILA, aunque por ahora no se han comunicado cambios concretos que afecten a las delegaciones extranjeras.