Argelia ha encargado 316 máquinas de obras al gigante surcoreano HD Hyundai por un total de 25 millones de dólares (unos 23 millones de euros), en el marco de un ambicioso plan de desarrollo de infraestructuras ferroviarias y de explotación de yacimientos de hierro, fosfato y zinc. El anuncio, realizado el 17 de mayo, coincide con la visita del ministro de Justicia francés, Gérald Darmanin, que viaja a Argel este lunes 18 de mayo para intentar recomponer las relaciones bilaterales tras casi dos años de crisis diplomática.

Autonomía estratégica argelina

La adquisición de maquinaria pesada a HD Hyundai, filial del conglomerado surcoreano, subraya la estrategia de Argel de reforzar su autonomía infraestructural sin depender de proveedores tradicionales europeos. El contrato, según informó la compañía coreana, incluye bulldozers, excavadoras y otro material destinado a los grandes proyectos de ferrocarriles y minería que el país ha puesto en marcha para diversificar su economía.

Francia busca reengancharse

La visita de Darmanin, acompañado de varios altos magistrados franceses, tiene como objetivo relanzar la cooperación judicial y de seguridad con Argelia, según fuentes del Ministerio de Justicia galo. Está previsto que el guardasellos se reúna durante 24 horas con su homólogo argelino, Lotfi Boudjemaa, para abordar asuntos como la lucha antiterrorista, la extradición de presos y la asistencia judicial mutua.

La visita de Darmanin a Argelia busca superar la tensión diplomática abierta desde mediados de 2024, cuando Francia endureció su postura sobre visados y migración, y Argel retiró a su embajador en París.

La coincidencia de ambas noticias revela las dinámicas competitivas en el Magreb: mientras Argelia diversifica sus alianzas económicas —incluyendo a Corea del Sur—, Francia intenta recuperar influencia en un país que ha estrechado lazos con Moscú y Pekín en los últimos años. La maniobra francesa se produce, además, en un contexto en el que Marruecos, rival histórico de Argelia, refuerza su propia relación con París, lo que añade un componente geopolítico a la agenda de Darmanin. En este tablero, España mantiene un delicado equilibrio entre su vínculo con Marruecos y sus intereses energéticos con Argel, que es su principal proveedor de gas. El encargo a Hyundai y la visita francesa subrayan que Argelia maneja varios frentes para consolidar su peso regional.