Argelia ha anunciado este martes 30 de junio la entrada en vigor, a partir del próximo 9 de julio, de la Convención de La Haya de 1961, que suprime la exigencia de legalización de los documentos públicos extranjeros. La decisión, comunicada por el Ministerio de Asuntos Exteriores argelino mediante un comunicado oficial, simplificará los trámites burocráticos tanto para ciudadanos como para empresas.

Hasta ahora, los documentos públicos emitidos por las autoridades argelinas (partidas de nacimiento, títulos universitarios, certificados de antecedentes penales, etc.) necesitaban pasar por un complejo proceso de legalización para ser reconocidos en el extranjero. A partir del 9 de julio, bastará con apostillar el documento, un sello único que certifica su autenticidad ante todos los países firmantes de la Convención.

La adhesión de Argelia a la Convención Apostille supone un alivio para los ciudadanos y empresas españolas con intereses en el país magrebí. Los documentos españoles que deban presentarse ante las autoridades argelinas ya no requerirán la cadena de legalizaciones (Ministerio de Justicia, Ministerio de Asuntos Exteriores y Consulado argelino), sino que podrán apostillarse directamente en España. Lo mismo ocurrirá en sentido inverso. Según el Gobierno argelino, la medida busca facilitar los intercambios comerciales y agilizar los procedimientos administrativos para los ciudadanos.

Argelia se suma así a la lista de más de 120 países y territorios que aplican el sistema de apostilla, entre ellos la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea. La entrada en vigor el 9 de julio responde al plazo de seis meses previsto desde el depósito del instrumento de adhesión ante el Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, depositario de la Convención.