Argelia ha anunciado la construcción de una central eléctrica de 1.400 megavatios (MW) destinada a abastecer a Túnez, en un movimiento que refuerza su papel como proveedor energético regional y disipa los temores de cortes de electricidad durante el próximo verano. El anuncio fue realizado este martes por el ministro de Energía y Energías Renovables de Argelia, Mourad Adjal, durante una reunión con el presidente de la Sociedad Tunecina de Electricidad y Gas (STEG).
Una respuesta al riesgo de apagones estivales
Túnez afronta cada verano un aumento de la demanda eléctrica que pone a prueba su red, especialmente en las horas de mayor calor. Las autoridades tunecinas habían expresado su preocupación por posibles cortes en los meses de julio y agosto, lo que ha llevado a Argel a ofrecer una solución a largo plazo. Según el ministro argelino, la nueva infraestructura garantizará el suministro eléctrico al país vecino, cubriendo sus necesidades de forma estable.
Adjal aseguró a la STEG que Argelia honrará todos sus compromisos en materia de suministro eléctrico con Túnez.
La central forma parte de una estrategia más amplia de Argelia por consolidarse como hub energético en el norte de África, compitiendo directamente con los intereses de otros actores, como España, en el mercado eléctrico magrebí. Los 1.400 MW anunciados duplican la capacidad de generación que Túnez recibe actualmente desde Argelia, según fuentes del Ministerio de Energía argelino.
El proyecto, cuyos plazos de ejecución no se han detallado, se enmarca en los acuerdos bilaterales de cooperación energética firmados entre ambos países. Argelia ya exporta electricidad a Túnez a través de una línea de alta tensión que conecta las dos naciones, y la nueva central permitirá ampliar significativamente esa capacidad.
La noticia llega en un momento de tensión diplomática entre Argelia y España por el respaldo de Madrid al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, lo que ha llevado a Argel a buscar nuevos socios comerciales en la región. La cooperación eléctrica con Túnez refuerza su influencia geopolítica en el Magreb mientras intenta reducir su dependencia de las exportaciones de gas, su principal fuente de ingresos.




