El Gobierno argelino ha puesto en marcha un alto consejo destinado a fomentar la vinculación de su diáspora con el país, en un movimiento que busca atraer talento y capital del exterior. La iniciativa, anunciada esta semana, pretende contrarrestar la fuga de cerebros y competir con Marruecos y España por la influencia y la inversión de los argelinos residentes en el extranjero, según informaron fuentes oficiales este viernes.
La creación del nuevo órgano responde a la necesidad de integrar a los científicos, ingenieros y empresarios de la diáspora en el desarrollo nacional. Argelia ha reconocido históricamente su dificultad para comunicarse con esta población y para incluirla en el discurso público, por lo que el alto consejo podría representar un cambio de estrategia hacia una relación más activa con los compatriotas en el exterior.
La medida se enmarca en un contexto de creciente competencia regional por el talento. Marruecos y España han intensificado sus esfuerzos para captar inversiones y profesionales de sus propias diásporas, así como de la comunidad argelina. Según las autoridades de Argel, la iniciativa busca tanto revertir la fuga de cerebros como canalizar remesas y conocimiento hacia sectores estratégicos como la tecnología, la energía y la industria.
Una apuesta por la diáspora como actor económico
El alto consejo tendrá como objetivo identificar a los profesionales argelinos más destacados en el extranjero y ofrecerles incentivos para que contribuyan al país, ya sea mediante asesoría, inversión directa o el retorno temporal. Aunque no se han detallado cifras concretas de presupuesto ni plazos, el Gobierno argelino ha señalado que se trata de una prioridad en su agenda de desarrollo.
La iniciativa llega después de años en los que la diáspora argelina, estimada en varios millones de personas repartidas principalmente por Europa y América del Norte, ha mantenido una relación distante con las autoridades. Con esta nueva estructura, Argelia espera competir en igualdad de condiciones con sus vecinos por el capital humano y financiero de sus ciudadanos en el exterior.




