Argelia se prepara para celebrar elecciones legislativas el próximo 2 de julio de 2026 en un contexto de fuerte dependencia de los hidrocarburos, según un análisis publicado por Le Monde Afrique. El modelo extractivista argelino, basado en la exportación de petróleo y gas natural, condiciona las decisiones estratégicas del país norteafricano, un tema que, sin embargo, ha estado ausente del debate electoral.

La economía argelina sigue anclada en la explotación de sus recursos energéticos, que representan la principal fuente de ingresos del Estado. Esta dependencia limita la capacidad de diversificación productiva y expone al país a las fluctuaciones de los precios internacionales de las materias primas. Las importaciones de bienes de consumo y equipamiento también son un factor estructural señalado en el análisis como una debilidad del modelo actual.

Argelia se enfrenta así a elecciones legislativas clave sin que los partidos hayan puesto sobre la mesa propuestas concretas para abandonar el patrón extractivista. La ausencia de este tema en la campaña refleja, según el análisis, la dificultad de abordar una transformación profunda del modelo económico.

Para España, Argelia es un socio energético relevante, especialmente como proveedor de gas natural a través del gasoducto Medgaz. Cualquier cambio en la política energética argelina o en su estabilidad institucional tiene implicaciones directas en el suministro y los precios del gas en el mercado ibérico.

La cita electoral del jueves 2 de julio se produce en un momento en que el país magrebí busca reequilibrar sus alianzas y adaptarse a un entorno energético global en transición, sin que el debate público haya recogido aún la magnitud de los desafíos, según el artículo.