El Parque Nacional de Theniet el Had, situado en la provincia de Tissemsilt, en el oeste de Argelia, ha sido clasificado como Reserva de Biosfera por la UNESCO, según anunció el organismo internacional el pasado 13 de junio de 2026. La designación, que abarca una superficie de 3.425 hectáreas, reconoce el valor ecológico y cultural de este espacio natural, conocido por albergar extensos bosques de cedro del Atlas.
La decisión fue comunicada por la propia UNESCO, que destacó la importancia de la zona en la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible. El parque argelino se suma así a la red mundial de reservas de biosfera, que incluye espacios protegidos en más de 130 países.
Un impulso para la proyección internacional de Argelia
La clasificación llega en un contexto de competencia regional entre Argelia y Marruecos por el liderazgo diplomático y medioambiental en el norte de África. Para Argel, el reconocimiento de la UNESCO supone un espaldarazo a su estrategia de posicionamiento internacional, especialmente en un momento en que ambos países rivalizan por influir en organismos multilaterales y foros globales.
La declaración también tiene implicaciones para España, vecino inmediato de ambos países. La proyección ecológica de Argelia puede reforzar su papel en la cuenca mediterránea, donde ya participa en iniciativas conjuntas de protección ambiental. La cooperación hispano-argelina en materia de espacios protegidos podría verse beneficiada, según fuentes del Ministerio de Transición Ecológica español.
Valor ecológico y cultural
El Parque Nacional de Theniet el Had, creado en 1929, es uno de los más antiguos de Argelia. Su bosque de cedros del Atlas, algunos con más de 300 años, constituye un ecosistema único en la región. Además de su riqueza natural, el área alberga vestigios arqueológicos y tradiciones bereberes, lo que refuerza su candidatura como reserva de biosfera.
La UNESCO ha valorado especialmente los programas de desarrollo sostenible impulsados por las autoridades argelinas en los alrededores del parque, que combinan la conservación con actividades económicas como el ecoturismo y la recolección controlada de productos forestales.




