El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, presidió este domingo 12 de julio una reunión del Consejo de Ministros en la que se adoptaron varias decisiones de calado estratégico. Entre ellas destaca el lanzamiento de un hermanamiento entre Kansas City (EE.UU.) y la ciudad costera de Tipaza, así como medidas para estrechar la cooperación con Níger y el cambio del sistema de pago de la asignación turística para los ciudadanos argelinos, según informaron fuentes oficiales.
La iniciativa de hermanamiento busca reforzar los laços culturales y económicos entre ambas ciudades, en un contexto en el que Argelia trata de diversificar sus alianzas internacionales más allá del eje tradicional con Europa y Rusia. Kansas City, ubicada en el estado de Misuri, es un importante centro logístico y agroindustrial en el Medio Oeste estadounidense. Tipaza, por su parte, es una ciudad patrimonio de la humanidad por la UNESCO y un enclave turístico clave en la costa argelina.
En el ámbito de la cooperación regional, el Consejo de Ministros abordó el refuerzo de las relaciones con Níger, país vecino del Sahel con el que Argelia comparte una larga frontera y donde Moscú mantiene una creciente influencia. Las medidas concretas no fueron detalladas, pero se inscriben en la estrategia argelina de contener la expansión yihadista y la inestabilidad en la región, al tiempo que compite con Marruecos y otros actores por la influencia en el Sahel.
En materia turística, el ejecutivo decidió modificar el mecanismo de pago de la asignación turística para los argelinos, un subsidio en divisas que el Estado concede a los ciudadanos para viajar al extranjero. El cambio, cuyos detalles tampoco se especificaron, podría estar orientado a controlar la fuga de divisas y fomentar el turismo interno, en un momento en que el país busca reactivar su economía no petrolera.
Estas decisiones se producen en un contexto de tensión diplomática con España por la postura del Gobierno de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental, y en el que Argelia refuerza su perfil como potencia regional en el Magreb y el Sahel. El presidente Tebboune mantiene una agenda de reuniones con altos cargos de países africanos y asiáticos, buscando consolidar alianzas en un entorno geopolítico cada vez más multipolar.




