El primer ministro argelino, Sifi Ghrieb, ha iniciado este lunes 8 de junio una visita oficial al Chad para poner en marcha una central eléctrica donada por Argelia, según informaron fuentes oficiales. El proyecto continúa la estrategia de proyección energética y diplomática que Argelia despliega en el Sahel, tras una iniciativa similar completada recientemente en Níger.
La central, cuya capacidad y coste no han sido precisados, forma parte de un enfoque que Argelia ha definido como un pilar para asegurar la estabilidad regional mediante el desarrollo económico y social. La iniciativa se enmarca en un contexto de competencia por la influencia en el Sahel, donde Marruecos y otros actores internacionales también han intensificado sus vínculos comerciales y de cooperación con los países de la región.
Una estrategia energética con proyección regional
Argelia ha redoblado sus esfuerzos diplomáticos y económicos en el Sahel desde la crisis con Francia y el repliegue militar francés de la región. La entrega de infraestructuras energéticas a países como Níger y Chad permite al gobierno argelino afianzar alianzas y abrir nuevas vías de influencia en un área estratégica por sus recursos minerales y por el tránsito de flujos migratorios y yihadistas.
El país norteafricano compite directamente con Marruecos, que ha impulsado acuerdos de cooperación agrícola y logística en varios países sahelianos. La apuesta argelina por proyectos concretos de electrificación busca presentarse como un socio fiable frente a la competencia marroquí y de potencias extra regionales como Turquía o los Emiratos Árabes Unidos.
La visita de Ghrieb al Chad no se limita a la inauguración de la central. Según fuentes de la presidencia argelina, la agenda incluye reuniones con altos cargos chadianos para explorar nuevas vías de cooperación en energía, minería y formación profesional. Argelia ya ha manifestado en foros internacionales su intención de extender su modelo de cooperación energética a otros países de la región, como Mali y Burkina Faso, aunque por ahora no se han anunciado proyectos concretos.
La central donada al Chad supone un paso más en la consolidación de Argelia como actor central en el Sahel, en un momento en que la región busca alternativas a la presencia militar occidental y a la influencia de Rusia, que también ha incrementado su presencia a través del grupo Wagner y acuerdos de seguridad.




