Apple ha dado un paso decisivo en la carrera de la inteligencia artificial durante su conferencia anual de desarrolladores, la WWDC, celebrada el 9 de junio de 2026. El CEO, Tim Cook, presentó una renovada versión de su asistente Siri, ahora potenciada con capacidades avanzadas de IA, en un movimiento que busca cerrar la brecha frente a sus competidores estadounidenses y chinos.

Durante la keynote, Cook afirmó que la compañía estaría «presentando nuevas tecnologías e innovaciones que amplían los límites de lo posible», según recogió la prensa especializada. Sin embargo, los analistas coinciden en que el anuncio tiene más que ver con ponerse al día en un mercado dominado por Google, Microsoft y el ecosistema chino de Baidu y Tencent.

Implicaciones geopolíticas de la apuesta de Apple

La irrupción de Apple en la IA comercial no es solo una cuestión de negocio. La empresa de Cupertino refuerza la posición de Estados Unidos en la rivalidad tecnológica con China, donde Pekín ha impulsado sus propios gigantes de IA con fuerte respugo estatal. La decisión de Apple de integrar IA en sus dispositivos, que suman más de 2.000 millones de unidades activas en todo el mundo, podría alterar el equilibrio competitivo y político del sector.

«La soberanía tecnológica pasa por tener capacidades de IA propias», señalaron fuentes del sector a medios internacionales. «Apple, aunque estadounidense, ha sido un actor menos agresivo en este campo. Su movimiento de hoy es un reconocimiento tácito de que no podía quedar al margen»