La empresa de inteligencia artificial Anthropic, creadora del modelo Claude, ha presentado su solicitud de salida a bolsa antes que su gran rival OpenAI, según ha trascendido este lunes en medios financieros estadounidenses. La decisión, liderada por el consejero delegado Dario Amodei, supone un punto de inflexión en la competencia por dominar el desarrollo de la inteligencia artificial generativa.
La operación, que podría valorar a Anthropic en decenas de miles de millones de dólares, le permitiría captar fondos frescos en los mercados de capitales sin depender exclusivamente de inversores privados. Por el contrario, OpenAI —dirigida por Sam Altman— mantiene por ahora su estructura cerrada, aunque también estudia dar el salto al parqué en los próximos meses.
La batalla por el liderazgo en IA generativa
La rivalidad entre Amodei y Altman, dos figuras clave del sector, se intensifica en un momento en que la demanda de modelos de lenguaje avanzados crece exponencialmente. La salida a bolsa de Anthropic podría acelerar el desarrollo de su modelo Claude, compitiendo directamente con el ChatGPT de OpenAI.
Con el dinero de la bolsa, Anthropic espera invertir en infraestructura de computación y talento para alcanzar antes que OpenAI la llamada inteligencia artificial general (AGI), el santo grial del sector.
El movimiento tiene implicaciones globales. España, que a través de empresas como Telefónica y centros de investigación invierte en IA, podría beneficiarse de un ecosistema más competitivo. La captación de fondos en bolsa redefine quién lidera la inversión en IA generativa, con impacto en todo el tejido tecnológico internacional.
Según fuentes cercanas a la compañía, la oferta pública inicial (OPI) de Anthropic podría completarse antes de finales de año, sujeto a la aprobación de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). OpenAI, por su parte, no ha confirmado plazos para su propia salida a bolsa.




