La empresa de tecnología de defensa Anduril y el gigante tecnológico Meta colaboran en el prototipo de un casco de realidad aumentada destinado al ejército estadounidense, según ha revelado la compañía en exclusiva a un medio especializado. El dispositivo, que integra inteligencia artificial, permitiría a los soldados ordenar ataques con drones mediante el seguimiento ocular y comandos de voz.

Quay Barnett, vicepresidente de Anduril y antiguo miembro del Mando de Operaciones Especiales del Ejército de EE.UU., lidera el proyecto. Barnett ha explicado que el objetivo es proporcionar a los combatientes conciencia situacional en tiempo real sin necesidad de mirar pantallas adicionales, reduciendo así los tiempos de reacción en el campo de batalla.

Nuestra visión es que un soldado pueda, literalmente, mirar un objetivo y dar una orden de voz para que un drone lo intercepte. La realidad aumentada es el vehículo para lograrlo, combinando capas de datos tácticos, video e inteligencia artificial en un solo dispositivo, dice Barnett.

Convergencia entre big tech y defensa

La alianza entre Anduril y Meta refleja la creciente convergencia entre las grandes plataformas tecnológicas y el sector militar. Meta, tradicionalmente centrada en el consumidor y el metaverso, aporta su experiencia en hardware de realidad aumentada —como las gafas Ray-Ban Meta— mientras que Anduril integra sus sistemas autónomos y de inteligencia artificial para entornos de combate.

El proyecto, aún en fase de prototipo, no cuenta con una fecha de despliegue ni con un contrato oficial confirmado. Sin embargo, Anduril ya colabora habitualmente con el Pentágono en programas de drones y defensa aérea. La compañía, fundada por Palmer Luckey, cofundador de Oculus, se ha convertido en uno de los contratistas de defensa de más rápido crecimiento en Estados Unidos.

El desarrollo plantea preguntas sobre la ética del uso de inteligencia artificial en decisiones de ataque, así como sobre la privacidad de los datos recogidos por dispositivos conectados. Anduril asegura que el sistema incluirá salvaguardas humanas para evitar fuego amigo o víctimas no deseadas, aunque no ha detallado mecanismos concretos.

La noticia llega en un momento de inversión militar masiva en tecnologías de realidad aumentada. El Ejército de EE.UU. lleva años desarrollando el programa Integrated Visual Augmentation System (IVAS) con Microsoft, pero ha enfrentado retrasos y problemas técnicos. La entrada de Anduril y Meta podría acelerar la competencia en este nicho estratégico.