La compañía española de tecnología y defensa Amper ha obtenido nuevos contratos dentro del programa de construcción de las fragatas F-110 de la Armada, según ha informado este jueves. Los encargos, realizados por Navantia, superan en conjunto las 800.000 horas de trabajo y consolidan la participación de la empresa en uno de los programas estratégicos para la modernización de la flota de superficie.
La noticia se conoce pocos días después de que se anunciara el arranque de dos de los cuatro generadores diésel de la F-111 «Bonifaz», la segunda unidad de la serie que se construye en los astilleros de Navantia en Ferrol (La Coruña).
Un programa clave para la industria naval española
El programa F-110, dotado con un presupuesto estimado de varios miles de millones de euros, prevé la entrega de cinco fragatas de última generación para sustituir a las actuales de la clase Santa María. Los buques incorporarán sistemas avanzados de combate, sensores y comunicaciones, áreas en las que Amper ha ido ganando peso como proveedor nacional.
Según fuentes de la compañía, los nuevos contratos abarcan el suministro de sistemas electrónicos y de comunicaciones, así como trabajos de integración y soporte técnico en las fragatas. La empresa no ha detallado el importe económico de los encargos, pero ha subrayado que suponen un respaldo a su cartera de pedidos y a la actividad industrial en sus centros de producción en España.
Amper consolida su peso en las fragatas F-110 con nuevos contratos, que suman más de 800.000 horas de trabajo y refuerzan la participación de la industria nacional en uno de los Programas Especiales de Modernización más relevantes para la Defensa nacional.
La Armada española tiene previsto que la primera fragata, la F-110, sea entregada en 2028, y las restantes se incorporen progresivamente hasta 2032. El programa es considerado estratégico tanto por su contribución a la capacidad militar como por el empleo cualificado que genera en la industria naval y tecnológica española.




