La organización Amnistía Internacional ha denunciado este martes la cooperación migratoria entre la Unión Europea y Libia, en un contexto de represión que califica de «xenófoba» en el país norteafricano. La ONG señala que la financiación europea a los guardacostas libios convierte a Bruselas en cómplice de abusos contra los migrantes.
Según el informe publicado por Amnistía, la UE «financia desde hace mucho tiempo el control de los movimientos migratorios en Libia mediante su apoyo a los guardacostas libios, lo que la hace ya cómplice de terribles abusos contra los derechos humanos y de violencias». La organización advierte de que esta política ha contribuido a crear un clima de impunidad en el que las autoridades libias pueden actuar sin rendir cuentas.
La ruta del Mediterráneo central
Libia es uno de los principales puntos de partida de los migrantes que intentan llegar a Europa a través del Mediterráneo central, una de las rutas más mortíferas del mundo. Amnistía documenta casos de detenciones arbitrarias, torturas y extorsiones contra personas migrantes por parte de las fuerzas de seguridad libias, mientras la UE continúa proporcionando formación, equipamiento y fondos a la Guardia Costera libia.
La UE financia desde hace mucho tiempo el control de los movimientos migratorios en Libia mediante su apoyo a los guardacostas libios, lo que la hace ya cómplice de terribles abusos contra los derechos humanos y de violencias.
La denuncia de Amnistía Internacional llega en un momento de creciente presión migratoria sobre las costas españolas y europeas, con un aumento de las llegadas irregulares a las islas Canarias y al archipiélago balear. El Gobierno español ha reiterado en varias ocasiones su compromiso con la gestión ordenada de los flujos migratorios, pero organizaciones de derechos humanos le reclaman que revise su papel en la cooperación con Libia.




