La organización Amnistía Internacional ha denunciado que las Fuerzas de Defensa de Israel están cometiendo crímenes de guerra mediante el traslado forzoso de población civil durante su invasión de Líbano, según un informe publicado este miércoles. La acusación se produce en el marco de la escalada bélica entre Israel y Hezbolá, que ha causado ya miles de desplazados.
El informe de Amnistía sostiene que las autoridades israelíes han ordenado la evacuación de cientos de miles de civiles libaneses de sus hogares en el sur del país, en muchos casos sin garantizarles un refugio seguro ni condiciones humanitarias adecuadas. La organización considera que estas transferencias forzosas constituyen una violación del Derecho Internacional Humanitario (DIH), que prohíbe el desplazamiento de civiles salvo por razones de seguridad imperiosas o necesidades militares estrictas.
La magnitud del desplazamiento
Al inicio de la invasión, altos cargos israelíes presumieron públicamente de haber desplazado a cientos de miles de libaneses, según recoge el informe. Amnistía advierte que, aunque las cifras exactas no han sido confirmadas de forma independiente, la escala del desplazamiento supera los episodios anteriores en la región. La organización también señala que el ejército israelí ha atacado infraestructuras civiles, incluyendo hospitales y escuelas, agravando la crisis humanitaria.
Las transferencias forzosas de población equivalen a crímenes de guerra según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, que define como crimen la deportación o el traslado forzoso de población dentro de un territorio ocupado.
Amnistía Internacional ha instado a la comunidad internacional a presionar a Israel para que detenga estas prácticas y permita el retorno seguro de los desplazados. La organización también ha recordado que tanto Israel como Hezbolá están obligados a respetar el DIH y que cualquier violación debe ser investigada y sus responsables, llevados ante la justicia.
El Gobierno israelí no ha respondido oficialmente a las acusaciones, aunque en el pasado ha rechazado las críticas de Amnistía calificándolas de sesgadas. Desde el comienzo de la invasión, la ONU ha reportado más de 200.000 desplazados internos en Líbano, mientras que los combates han dejado miles de muertos, entre ellos numerosos civiles y personal sanitario.




