Amazon y otros operadores de satélites no geoestacionarios (NGSO) han anunciado este miércoles la creación de una asociación comercial para representar sus intereses en regulación, espectro y competencia, según ha trascendido. La nueva organización excluye a SpaceX, pese a que su constelación Starlink es, con diferencia, la más grande del sector.

Un bloque frente al dominio de Starlink

La asociación, cuyo nombre no se ha detallado, agrupa a Amazon y a varios operadores que compiten en el creciente mercado de comunicaciones por satélite en órbita baja. El objetivo declarado es defender posiciones comunes ante los reguladores y evitar una fragmentación que favorezca al gigante liderado por Elon Musk. El movimiento refleja la creciente preocupación por el dominio de SpaceX, que opera más de 6.000 satélites y acapara la mayor parte del tráfico y las licencias.

La exclusión de SpaceX no es casual. La compañía de Musk ha mantenido una posición dominante en el sector, lo que ha generado tensiones con otros actores. Amazon, a través de su proyecto Kuiper, planea desplegar más de 3.000 satélites, pero aún está lejos de la capacidad operativa de Starlink. Otros miembros de la asociación probablemente incluyan a operadores como OneWeb, Telesat u otros operadores de constelaciones en desarrollo.

Implicaciones regulatorias y de competencia

La nueva asociación podría tener un impacto significativo en las discusiones sobre asignación de espectro radioeléctrico y normativas de mitigación de basura espacial. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y las agencias espaciales nacionales son los foros donde estos operadores buscan influir. Para Europa y España, el desarrollo de constelaciones alternativas es estratégico, ya que reduce la dependencia de infraestructuras controladas por empresas estadounidenses. La asociación, según fuentes del sector, pretende ser un interlocutor unificado ante los gobiernos y organismos internacionales.

SpaceX no ha emitido comentarios sobre la creación de este grupo. La empresa ha defendido en el pasado que su tamaño no debe ser visto como un obstáculo para la competencia, sino como prueba de la eficiencia de su modelo. Sin embargo, competidores y reguladores han expresado preocupación por el poder de mercado de Starlink, que ya ofrece servicios en más de 50 países y tiene planes de expandirse a nuevas regiones.

La asociación se lanza en un momento en que el sector de satélites NGSO experimenta un crecimiento exponencial, con inversiones multimillonarias y una carrera por capturar clientes en conectividad rural, militar y corporativa. La exclusión de SpaceX podría derivar en dos bloques enfrentados en los próximos años.