Un incendio forestal de grandes proporciones en la provincia de Almería, en Andalucía, ha causado la muerte de al menos 12 personas y heridas a otras 19, según fuentes de los servicios de emergencia. El fuego, que se declaró durante la jornada del jueves 10 de julio, ha arrasado una extensión aún no precisada de terreno forestal, y los equipos de rescate continúan trabajando para controlar las llamas.
Condiciones adversas y despliegue de medios
Las autoridades españolas han activado todos los recursos disponibles ante la magnitud del siniestro. Efectivos de bomberos, unidades militares de emergencia y medios aéreos combaten el avance del fuego, favorecido por la sequía prolongada y las altas temperaturas que azotan la región. El balance provisional de víctimas, facilitado por la consejería de Interior de la Junta de Andalucía, podría aumentar en las próximas horas.
El presidente del Gobierno andaluz ha comparecido ante los medios para expresar su consternación y ha garantizado que se movilizarán todos los efectivos necesarios para sofocar el incendio y asistir a los damnificados. Las tareas de extinción se han visto dificultadas por el viento y la orografía del terreno en la comarca almeriense.
Preocupación por los desaparecidos
Fuentes de emergencias han confirmado que aún hay personas cuyo paradero se desconoce, mientras los equipos de búsqueda recorren las zonas afectadas. El fuego ha obligado a desalojar a varios núcleos de población y ha afectado a infraestructuras viarias y agrarias en la provincia. El Gobierno central ha ofrecido su colaboración a la comunidad autónoma para gestionar la crisis.




