El programa Future Combat Air System (FCAS), el proyecto más ambicioso de la industria de defensa europea, ha recibido un golpe casi definitivo. Alemania y Francia han abandonado formalmente el desarrollo conjunto del caza tripulado del sistema, según informaron fuentes oficiales este martes. La salida de los dos socios principales pone en una situación crítica la participación de España, que junto a ambas naciones formaba el núcleo del consorcio.
Un punto muerto irresoluble
Las negociaciones entre Berlín y París llevaban meses estancadas por diferencias en el reparto de cargas de trabajo y la propiedad intelectual de los componentes clave. El punto muerto industrial, que afectaba sobre todo al demostrador del caza de nueva generación, ha terminado por romper el acuerdo trilateral. Según fuentes del Ministerio de Defensa alemán, Alemania ha decidido poner fin a su participación en el componente de cazas tripulados del FCAS, lo que deja a Francia y España sin el socio que aportaba el mayor volumen de inversión.
El programa, lanzado en 2017, aspiraba a desarrollar un sistema de armas completo que incluyera un caza de sexta generación, drones acompañantes y una red de combate en la nube. Francia, como líder industrial a través de Dassault Aviation, y Alemania, con Airbus Defence and Space, se repartían el 67% del programa, mientras que España, con Indra como contratista principal, asumía el 33% restante. La ruptura alemana obliga ahora a redefinir el alcance y el calendario del proyecto.
España, en el aire
La participación española en el FCAS, valorada en más de 2.700 millones de euros hasta 2035, depende ahora de si Francia decide continuar en solitario o buscar un nuevo socio. Fuentes de Indra han declinado hacer comentarios, pero fuentes del Ministerio de Defensa español han expresado su preocupación por el futuro del programa, que consideran estratégico para la soberanía tecnológica y la industria de defensa nacional. Airbus Defence and Space España, que participa en el diseño del fuselaje y los sistemas de misión, también vería comprometida su carga de trabajo.
La decisión alemana no afecta por ahora a otros componentes del FCAS, como el desarrollo de drones o la red de datos, pero sin el caza tripulado el sistema pierde su elemento central. El Ministerio de Defensa francés ha convocado una reunión urgente con sus homólogos español y alemán para la próxima semana, según ha trascendido de fuentes diplomáticas.




