El Consejo Alemán de Expertos Económicos ha rebajado su previsión de crecimiento para 2026, según un nuevo informe publicado este jueves. El organismo advierte de que el aumento sostenido de los precios del petróleo y del gas, impulsado por el conflicto en Irán, está presionando la inflación, la industria y el consumo en la mayor economía de Europa.

La revisión a la baja se produce en un contexto de incertidumbre geopolítica y energética. Alemania, tradicionalmente dependiente de las importaciones de energía, ha visto cómo los costes de la electricidad y el gas natural se disparan desde el estallido de las hostilidades en Oriente Próximo. El Consejo, que asesora al Gobierno alemán, no especificó la nueva cifra de crecimiento, pero señaló que las perspectivas han empeorado significativamente en los últimos meses.

Impacto en la industria y el consumo

El informe destaca que la industria manufacturera, columna vertebral de la economía alemana, está sufriendo un doble golpe: el encarecimiento de la energía y la debilidad de la demanda externa. “El aumento de los precios del petróleo y el gas seguirá presionando la inflación, la industria y el consumo”, advierte el Consejo en su comunicado. La inflación, que ya se situaba por encima del objetivo del Banco Central Europeo, podría repuntar aún más, erosionando el poder adquisitivo de los hogares.

Las empresas alemanas, especialmente las del sector químico y automovilístico, han reducido su producción ante el aumento de los costes energéticos. Algunas han comenzado a trasladar sus operaciones a países con energía más barata, lo que amenaza la base industrial del país. El Gobierno de coalición liderado por el canciller Olaf Scholz ha aprobado medidas de apoyo, pero los analistas consideran que son insuficientes para evitar una desaceleración.

Perspectivas para el conjunto de la eurozona

La rebaja de las previsiones alemanas tiene implicaciones para toda la eurozona. Alemania es la locomotora económica del bloque, y su desaceleración suele arrastrar a países vecinos como Francia, Italia y España. El Banco Central Europeo ya ha advertido de que la persistencia de la inflación energética podría obligarle a mantener los tipos de interés altos durante más tiempo, lo que a su vez frenaría la inversión y el consumo en todo el continente.

El Consejo Alemán de Expertos Económicos actualizará sus previsiones completas en su próximo informe de otoño, aunque no se esperan mejoras significativas mientras persista la tensión geopolítica.