Las empresas alemanas y españolas que participan en el programa FCAS (Futuro Sistema de Combate Aéreo) han instado al Gobierno alemán a mantener la financiación para la tecnología de combate de sexta generación, según fuentes del sector. El objetivo es preservar los avances logrados ante la inminente expiración de los contratos actuales, que concluyen este año.
El FCAS es uno de los programas de defensa más ambiciosos de Europa, diseñado para desarrollar un caza de sexta generación y su ecosistema de drones y sensores. En él participan empresas como Airbus, Indra y otras compañías tecnológicas de ambos países. Sin embargo, la continuidad del proyecto depende de la voluntad política de Berlín, que hasta ahora ha financiado las fases de demostración tecnológica.
Un momento crítico para la autonomía europea
El fin de los contratos actuales coincide con un contexto de tensión en la industria armamentística europea, donde varios países buscan reducir su dependencia de proveedores externos. Las compañías implicadas consideran que interrumpir la financiación supondría perder capacidades clave en áreas como la inteligencia artificial aplicada al combate, la guerra en red y los sistemas de propulsión de nueva generación.
Según fuentes del sector, las empresas han trasladado al Ministerio de Defensa alemán la necesidad de aprobar una nueva fase de inversión que permita mantener al equipo de ingenieros y continuar las pruebas en los centros tecnológicos de Alemania y España. La decisión final se espera para los próximos meses, antes de que expire el marco contractual vigente.




