Austria y Portugal han sido elegidos como nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU para el bienio 2027-2028, en una votación celebrada este jueves en la Asamblea General. Alemania, que aspiraba a renovar su asiento, ha quedado excluida del máximo órgano ejecutivo de Naciones Unidas por primera vez en 40 años, según confirmaron fuentes diplomáticas.

El resultado supone un revés diplomático de calado para Berlín, que había mantenido una presencia ininterrumpida en el Consejo desde 1987, alternando mandatos con otros países europeos. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Annalena Baerbock, se mostró «profundamente decepcionada» por la derrota, según declaraciones recogidas por la agencia DPA. «Alemania es un socio fiable y comprometido con la paz y la seguridad internacionales. Este resultado no refleja nuestra contribución», afirmó Baerbock.

La elección de Austria y Portugal, ambos países de la Unión Europea, desplaza a Alemania del bloque occidental en el Consejo, un órgano compuesto por cinco miembros permanentes (EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido) y diez no permanentes, que se renuevan por mitades cada dos años. Críticos de la política exterior del Gobierno de coalición alemán (socialdemócratas, verdes y liberales) señalaron errores en la campaña diplomática y falta de sintonía con países en desarrollo, claves en la votación de la Asamblea General.

Hemos perdido el apoyo de países que tradicionalmente nos respaldaban. Hubo una desconexión entre la retórica de Berlín y las necesidades de los Estados del Sur Global, lo que ha pasado factura.

Portugal, por su parte, regresa al Consejo de Seguridad después de 30 años, mientras que Austria lo hace tras 16 años. Ambos países ocuparán escaños desde el 1 de enero de 2027. Para España, la ausencia de Alemania abre la posibilidad de que la voz europea en el Consejo se articule de forma diferente, aunque fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid declinaron valorar el resultado de forma directa, limitándose a señalar que «España mantiene su compromiso con el multilateralismo».

La derrota alemana se produce en un contexto de creciente competencia por los escaños no permanentes, donde los países en desarrollo han ganado peso. Analistas consultados por la agencia DPA apuntan a que la posición de Berlín sobre el conflicto en Gaza y el apoyo a Ucrania podrían haber alienado a algunos Estados de África y Asia, tradicionales aliados. En el reparto regional, Austria y Portugal compiten en el Grupo de Europa Occidental y Otros Estados (WEOG, por sus siglas en inglés), donde Alemania no logró los dos tercios de votos necesarios en la Asamblea General, compuesta por 193 socios.