La Fiscalía alemana ha detenido en Múnich a un matrimonio acusado de espiar para los servicios de inteligencia chinos desde 2022. Según informaron fuentes judiciales este miércoles, la pareja utilizaba sus profesiones habituales como tapadera para acceder a información sensible sobre la industria y la defensa alemanas.
Una operación de espionaje de larga duración
Los detenidos, cuyas identidades no han sido reveladas, habrían mantenido contacto con agentes de la inteligencia china desde al menos 2022. Durante este tiempo, recopilaron datos sobre tecnologías de uso militar y civil que, según la acusación, habrían sido transferidos a Pekín. La Fiscalía calificó la operación como un caso de espionaje tecnológico de alto nivel.
Unter dem Deckmantel ‘normaler Berufe’ soll ein Ehepaar in München für den chinesischen Geheimdienst spioniert haben.
El matrimonio fue arrestado el pasado lunes en su domicilio de Múnich, donde la policía registró numerosos dispositivos electrónicos y documentos que están siendo analizados. Las autoridades alemanas colaboran con los servicios de inteligencia de otros países de la UE ante la posibilidad de que la red de espionaje tuviera un alcance más amplio.
Un patrón de vigilancia sobre tecnologías críticas
El caso se enmarca en un contexto de creciente preocupación en la Unión Europea por la actividad de espionaje chino, especialmente en sectores estratégicos como la inteligencia artificial, la fabricación de semiconductores y la industria armamentística. Alemania, como principal potencia industrial europea, es uno de los blancos más habituales de estas operaciones.
La detención se produce apenas semanas después de que la Comisión Europea presentara un paquete de medidas para reforzar la seguridad de las cadenas de suministro tecnológicas frente a la injerencia extranjera. El caso de Múnich evidencia la vulnerabilidad de las empresas alemanas ante maniobras de inteligencia económica.




