La epidemia de ébola que azota la República Democrática del Congo (RDC) ha causado ya 131 muertos y 513 casos sospechosos, según el último balance difundido por las autoridades sanitarias congoleñas este 19 de mayo de 2026. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, se ha declarado «profundamente preocupado por el alcance y la rapidez» del brote, y ha anunciado la convocatoria del comité de emergencia para evaluar la situación y emitir recomendaciones temporales.
La OMS confirmó que Alemania ha aceptado acoger y tratar a un paciente estadounidense infectado por el virus del Ébola. El traslado del paciente, cuya identidad no ha sido revelada, se realizará en los próximos días bajo estrictas medidas de seguridad biológica, según fuentes del Ministerio de Salud alemán. Esta decisión subraya la cooperación internacional para contener la propagación de la enfermedad.
Un brote de rápida expansión
El brote, detectado por primera vez a finales de abril en la provincia de Kivu del Norte, al este del país, se ha extendido con una velocidad inusual. Los equipos de respuesta sobre el terreno han identificado 513 casos sospechosos, de los cuales más de la mitad han sido confirmados por laboratorio. La tasa de letalidad provisional se sitúa en torno al 25%, aunque las autoridades temen que pueda aumentar a medida que se confirmen más casos.
La OMS ha movilizado a más de 200 expertos y ha establecido unidades de tratamiento en las zonas afectadas. Sin embargo, la inseguridad en la región —azotada por conflictos armados— dificulta el acceso a las comunidades rurales y el rastreo de contactos. «El riesgo de propagación a países vecinos es alto», advirtió un portavoz de la OMS en rueda de prensa desde Ginebra.
Cooperación internacional
Alemania ha ofrecido sus instalaciones de aislamiento de alto nivel para tratar al paciente estadounidense. El país europeo ya dispone de experiencia en el manejo de casos de ébola, tras haber tratado a varios pacientes durante la epidemia de 2014-2016 en África Occidental. El Centro Médico Universitario de Hamburgo-Eppendorf, que cuenta con una unidad de aislamiento de máxima seguridad, será el centro receptor, según fuentes oficiales.
La OMS ha instado a todos los países a reforzar la vigilancia epidemiológica y a preparar sus sistemas de salud para posibles casos importados. «La cooperación internacional es esencial para evitar que este brote se convierta en una crisis global», subrayó Tedros.




