El jefe de Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, ha defendido este martes el balance del Plan Maroc Vert como pilar de la soberanía alimentaria nacional. En una intervención en Rabat ante el Parlamento, el mandatario subrayó que la seguridad alimentaria y la autosuficiencia son parte integrante de la soberanía nacional y un determinante estratégico para preservar la paz social, según fuentes oficiales.

El Plan Maroc Vert, lanzado en 2008, es la estrategia agrícola de referencia de Marruecos, diseñada para modernizar el sector, aumentar la producción y reducir la dependencia exterior. Akhannouch destacó los avances logrados en el marco del plan, en un contexto de competencia agrícola directa con España en los mercados europeo y africano, donde ambos países compiten por la exportación de frutas, hortalizas y cítricos.

La reivindicación de la soberanía alimentaria por parte de Rabat cobra especial relevancia en un momento de tensiones geopolíticas y de inestabilidad en los mercados globales de cereales y fertilizantes, que afectan a la seguridad alimentaria de la región norteafricana. Marruecos, que importa la mayor parte de su trigo y maíz, busca reforzar su autonomía estratégica mediante políticas agrícolas de largo plazo.

Akhannouch no proporcionó cifras concretas sobre los resultados del plan, pero su defensa del mismo se produce en un escenario de creciente presión sobre los recursos hídricos y de necesidad de adaptación al cambio climático, que condicionan la producción agrícola en el reino alauí. La estrategia marroquí se enmarca en un esfuerzo por equilibrar la balanza comercial agroalimentaria y reducir la factura de importaciones de cereales, que alcanzó niveles récord en los últimos años debido a la sequía y la volatilidad de los precios internacionales. El país norteafricano también ha impulsado programas de riego y modernización de regadíos para optimizar el uso del agua, un recurso cada vez más escaso. En este sentido, el gobierno marroquí ha aprobado inversiones por valor de 1.000 millones de euros para la construcción de presas y plantas desalinizadoras, con el objetivo de garantizar el suministro agrícola. Akhannouch recordó que la soberanía alimentaria es un pilar de la estabilidad social y que el Plan Maroc Vert ha permitido incrementar la producción de frutas y hortalizas, consolidando a Marruecos como un actor clave en el comercio agroalimentario del Mediterráneo.