La aerolínea francesa Air France cerrará su representación en Malí el 30 de junio de 2026, tres años después de suspender los vuelos a Bamako. La decisión, anunciada este 17 de junio, refleja la ruptura progresiva de las relaciones aéreas entre París y el Sahel, en un contexto de creciente aislamiento internacional de la junta militar maliense.
Air France dejó de operar la ruta a la capital maliense en 2023, tras la degradación de las relaciones diplomáticas entre Francia y Malí. Desde entonces, la aerolínea ha mantenido una oficina de representación en el país, pero los costes de operación y la falta de perspectivas de reanudación han llevado a la compañía a dar por concluida su presencia física.
El cierre supone un nuevo capítulo en el distanciamiento franco-maliense, que se ha acelerado desde el golpe de Estado de 2020. La junta de Bamako ha girado hacia alianzas con Rusia y ha expulsado a las tropas francesas de la misión antiterrorista Barkhane. La salida de Air France deja a Malí aún más desconectado del tráfico aéreo europeo, con implicaciones para los viajeros y las importaciones.
Según fuentes aeronáuticas, la compañía no prevé retomar la ruta a corto plazo. El Ministerio de Transportes maliense no ha emitido un comunicado oficial al respecto. La medida también podría afectar a ciudadanos españoles que viajen por negocios o tránsito, pues Malí carece de conexiones directas con España.
La decisión de Air France se suma a la creciente lista de empresas europeas que han reducido su presencia en el Sahel, en un entorno de inseguridad y sanciones diplomáticas tras los golpes de Estado en Malí, Burkina Faso y Níger.




