Decenas de activistas por los derechos humanos han instalado una galería fotográfica en los alrededores del Estadio Azteca, sede de la Copa del Mundo 2026 en México, para recordar a las víctimas de desaparición forzada. La acción, ocurrida este 25 de mayo, busca visibilizar la crisis humanitaria que afronta el país anfitrión del torneo, en un contexto de escrutinio internacional.
Desde 2006, alrededor de 130.000 personas han sido oficialmente declaradas desaparecidas en México, según registros gubernamentales. Los colectivos de búsqueda han denunciado en reiteradas ocasiones la inacción de las autoridades para esclarecer los casos. En paralelo, el Gobierno mexicano ultima los preparativos del evento deportivo, que se celebrará en varias sedes del país.
La exhibición, situada en las inmediaciones del Estadio Azteca, en la Ciudad de México, incluye retratos de personas desaparecidas de distintos estados de la República. Los organizadores han señalado que no existe una cifra exacta de las víctimas mostradas, pero han afirmado que representan «una muestra simbólica de la impunidad que prevalece».
La elección del lugar no es casual: el Mundial de fútbol atraerá a millones de turistas y la atención de los medios internacionales. Para los activistas, esta es una oportunidad para que el mundo conozca la magnitud de la crisis. México, que comparte la organización del torneo con Estados Unidos y Canadá, ha sido señalado por organismos internacionales por la violencia contra defensores de derechos humanos y por el elevado número de desapariciones.
La crisis de desapariciones forzadas en México afecta a miles de familias que aún buscan a sus seres queridos. Organismos como la ONU han instado al Gobierno mexicano a reforzar las investigaciones y a garantizar la protección de los activistas. El Mundial 2026, que arranca el 11 de junio, pondrá a prueba la capacidad de México para gestionar la seguridad y la imagen internacional en medio de esta crisis humanitaria.




