Se cumplen dos años desde la desaparición forzada de Foniké Menguè y Billo Bah, dos miembros de la sociedad civil guineana, sin que hasta la fecha se haya esclarecido su paradero. El responsable África de la sección francesa de la organización cristiana por los derechos humanos ACAT (Action des Chrétiens pour l’Abolition de la Torture), Clément Boursin, ha denunciado que París estaría priorizando la normalización de sus relaciones con la junta militar de Guinea en detrimento de la investigación sobre estos casos.
En una tribuna de opinión, Boursin sostiene que el diálogo franco-guineano no está dando prioridad al esclarecimiento de estas desapariciones, a pesar de los compromisos de Francia en materia de derechos humanos. El llamamiento se produce justo cuando se conmemoran dos años del secuestro de ambos activistas, que permanece impune.
El caso de Menguè y Bah simboliza las dificultades de la sociedad civil guineana bajo un gobierno de facto. La ACAT-France insta a que el respeto a los derechos humanos ocupe un lugar central en las relaciones bilaterales, y recuerda que el silencio diplomático no contribuye a la justicia. La denuncia se suma a las reiteradas demandas de organizaciones de derechos humanos que exigen una investigación independiente sobre el secuestro de ambos activistas.
Francia mantiene un diálogo con las autoridades de Conakry que, según Boursin, no está dando prioridad al esclarecimiento de estas desapariciones, lo que ha generado críticas por parte de activistas y defensores de derechos humanos.




